Restauración integral de una puerta de más de 300 años de antigüedad, realizada en madera maciza de castaño. La intervención se llevó a cabo respetando la estructura y los elementos originales, mediante limpieza, saneado, consolidación de ensambles, reparación puntual de piezas y recuperación de herrajes históricos. El acabado final protege la madera y realza su veta natural, manteniendo la pátina y el carácter propio de la pieza.